jueves, 22 de septiembre de 2016

¿Por qué los generales estadounidenses han conseguido hacer fracasar la tregua en Siria?


Pese a los esfuerzos de los oficiales rusos y estadounidenses son los generales del país norteamericano los que han hecho fracasar la tregua en Siria, opinan analistas políticos rusos.

La ofensiva en gran escala de los terroristas contra el Ejército de Siria parece dar por terminada la tregua en Siria, la cual había sido acordada por los cancilleres de Rusia y EE.UU. El fracaso del acuerdo se debe no solo a los terroristas, sino también a la posición del Pentágono, cuyos responsables están extremadamente insatisfechos con los esfuerzos del Departamento de Estado a la hora de hallar una solución de compromiso con Moscú.

El pasado lunes en el suroeste de la ciudad siria de Alepo, las milicias del Frente al Nusra iniciaban una ofensiva a gran escala contra las posiciones del Ejército sirio. Los rebeldes lanzaron ataques contra la Academia Militar Al Assad y zonas residenciales. Tras intensos combates, lograron expulsar a las tropas gubernamentales y a los destacamentos de la milicia popular del sur de Alepo, haciéndose así con el control temporal de la carretera de Castello.

Continúan los intensos combates en medio de una situación cambiante y ambas partes reportan cada hora que pasa nuevas bajas. La aviación rusa ha tenido que volver a intervenir para repeler los ataques terroristas. Ahora las fuerzas del Gobierno sirio están librando una feroz batalla defensiva para evitar la entrada de los radicales en el centro de Alepo.

Pocas horas antes de la ofensiva terrorista, las fuerzas armadas sirias anunciaron el fin del alto el fuego. "Se suponía que el alto el fuego proporcionaría una oportunidad real para poner fin al derramamiento de sangre, sin embargo los grupos terroristas no respetaron ninguno de los los puntos del acuerdo sobre un alto el fuego, el número de violaciónes [del acuerdo] por su parte ha superado los 300", anunció el mando militar sirio.

No obstante, diversos expertos políticos rusos estiman que la mayor culpa del nuevo aumento de las hostilidades no la tienen los diplomáticos estadounidenses o rusos, sino el Pentágono, cuyo generales demuestran una total falta de confianza en los acuerdos alcanzados.

A juicio del director científico del club internacional de politólogos Valdai y director de la revista 'Rusia en los asuntos globales', Fiodor Lukyánov, alcanzar un acuerdo sobre Siria está amenazado no por los rebeldes sirios, sino por los generales estadounidenses.

"Es extremadamente difícil acordar acciones conjuntas militares y políticas en condiciones de ausencia total de confianza. Por diversas razones, a menudo relacionadas con Siria y con asuntos anteriores (la Guerra Fría), entre los militares de Rusia y EE.UU no existe ninguna confianza. En este caso, un acuerdo diplomático solo podría funcionar si es muy detallado y tiene previsto un mecanismo de control para cada paso de su cumplimiento. Ello podría sustituir la falta de confianza", explica el experto citado por la revista digital rusa Vzgliad.

"Los esfuerzos que aplica la diplomacia estadounidense dirigida por John Kerry se han orientado hacia la elaboración de tal mecanismo. Lo militares estadounidenses, obviamente, tienen un punto de vista diferente. No están dispuestos a cumplir nada y confían absolutamente en sus colegas rusos", añade.

Al-Yafari: Siria nunca permitirá que se convierta en otra Libia


El embajador sirio ante las Naciones Unidas, Bashar al-Yafari, advirtió que el Ejército sirio nunca permitirá que Siria se convierta en otra Libia.

“Nunca permitiremos que nuestro país se convierta en otra Libia u otro Irak. Y el éxito de cualquier proceso político en Siria requiere la participación, la cooperación y la coordinación plena con el Gobierno sirio en todos los campos”, declaró el miércoles Al-Yafari, durante una reunión del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (CSNU) celebrada en la ciudad estadounidense de Nueva York sobre la crisis siria.

Además, puso en entredicho la eficacia de la llamada coalición internacional, liderada por EE.UU. en su lucha contra el terrorismo, denunciando que dicha alianza frustró frenar el flujo de terroristas y el tráfico de petróleo sirio a Turquía.

Nunca permitiremos que nuestro país se convierta a otra Libia u otro Irak. Y el éxito de cualquier proceso político en Siria requiere la participación, la cooperación y la coordinación plena con el gobierno sirio en todos los campos”, declaró el embajador sirio ante las Naciones Unidas, Bashar al-Yafari.

En cuanto al bombardeo de un convoy humanitario cerca de la ciudad siria de Alepo, Al-Yafari acusó a EE.UU. de haberse basado "en el testimonio de un solo miembro de la oposición" que aseguró haber visto aviones sobre el convoy que fue atacado, cuando "los vecinos de la zona" no los vieron.

También denunció el silencio de la comunidad internacional respecto la continuación de las violaciones y bombardeos del régimen israelí en el territorio sirio para apoyar a los grupos terroristas contra el Gobierno de Damasco.

El pasado sábado, el ejército israelí atacó objetivos del Ejército sirio en los altos de Golán, que están bajo ocupación del régimen de Tel Aviv, con un saldo de un soldado sirio muerto y otros cinco heridos.

El conflicto armado en Siria desde 2011 ya se ha cobrado la vida de más de 300 mil personas, de acuerdo con las estadísticas del opositor Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH).

SIRIA: Simulacro de paz


Cuando parecía que subsistía el alto al fuego pactado en Siria por el secretario de Estado John Kerry y el ministro ruso de Exteriores Serguei Lavrov –con excepción de la agresión israelí del primer día–, el Pentágono también agredió al Ejército Árabe Sirio. Ahora asegura que se trató de un error, pero la reacción de la embajadora de Estados Unidos en la ONU hace pensar más bien en la ejecución de un plan. ¿Cuál es el juego de Washington?

Al negociar con Estados Unidos un alto al fuego en Siria, Rusia estaba consciente de que Washington no lo respetaría, como ya sucedió con los anteriores. Pero Moscú esperaba avanzar así por el camino del reconocimiento de un mundo multipolar. Washington, por su parte, utilizaba el próximo fin del mandato del presidente Obama para justificar que se trataba de la última posibilidad de suscribir un acuerdo.

Dejemos de lado la intentona israelí de aprovechar la tregua para atacar Damasco y el Golán. El resultado fue que los aviones israelíes fueron blanco de misiles antiaéreos de nueva generación, Israel perdió un avión y tendrá que reparar otro. Al parecer, Siria está ahora en condiciones de poner en duda el predominio aéreo de Israel en la región.

Dejemos de lado también el hecho que los jefes de Estado y de gobierno europeos aplaudieron el acuerdo, aún sin conocer su contenido, con lo cual quedaron totalmente en ridículo.

Concentrémonos en lo fundamental. En definitiva, el convoy “humanitario” de la ONU –repleto de armas y municiones– sigue en espera del lado turco de la frontera, oficialmente porque no está garantizada la seguridad de la carretera, en realidad porque las autoridades sirias quieren hacer valer su derecho a verificar la carga de los camiones antes de dejar pasar el convoy. El hecho es que la actitud de la ONU confirma las revelaciones del ex jefe del antiterrorismo turco, Ahmet Sait Yayla [1], actualmente en fuga fuera de su país: el Pentágono y Turquía utilizan los convoyes humanitarios para enviar armamento a los yihadistas.

También es fundamental el hecho que el Pentágono atacó una posición fija del Ejército Árabe Sirio en Deir ez-Zor. Detuvo los ataques cuando Rusia le señaló el “error”. Y después permitió que los yihadistas se lanzaran al ataque aprovechando el “error” que les había abierto el camino.

En el plano estratégico, impedir que el Ejército Árabe Sirio libere toda la gobernación de Deir ez Zor es mantener al Emirato Islámico (Daesh) en su papel de barrera sobre la ruta terrestre Damasco-Bagdad-Teherán. Anteriormente, el Pentágono permitió que el Emirato Islámico se instalara en Palmira, la etapa histórica de la «Ruta de la Seda». Actualmente los yihadistas siguen cortando la ruta del lado iraquí, pero es posible evitarlos pasando por Deir ez-Zor si los iraquíes liberan Mosul.

Desde el punto de vista de Estados Unidos, el acuerdo de alto al fuego sólo era una manera de ganar tiempo, reabastecer a los yihadistas y proseguir después la guerra. Llevando la situación al plano diplomático, Rusia convocó una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU, con lo cual puso a correr a todo Washington. En efecto, el momento no corresponde solamente al final del mandato de Barack Obama, también está la apertura de la Asamblea General de la ONU.

Evidentemente muy inquieta, la embajadora de Estados Unidos, Samantha Power (ver foto), abandonó la sala del Consejo de Seguridad, en medio de la reunión urgente, para hablar con la prensa. Su objetivo era que los primeros despachos de las agencias mencionaran solamente el punto de vista de Estados Unidos. Se refirió con ironía a la «puesta en escena» rusa alrededor de algo que supuestamente no pasaba de ser un simple «incidente» (¡62 muertos y un centenar de heridos!). Y luego se lanzó en una diatriba sobre los crímenes mucho más graves del régimen de Damasco.

Al ser alertado sobre la manipulación, el embajador ruso, Vitali Tchourkine, salió de la sala del Consejo para explicar a la prensa su punto de vista. Los periodistas, a quienes la Cámara de los Comunes del Reino Unido acaba de recordar las mentiras de la señora Power sobre los supuestos crímenes de Muammar el-Kadhafi, reportaron las dos intervenciones.

Ahora, Rusia hará valer su ventaja en el plano diplomático: Estados Unidos ha sido sorprendido en pleno delito de traición. Moscú tendrá por tanto la oportunidad de anunciar, en plena Asamblea General de la ONU, su voluntad de acabar con los yihadistas. La manipulación estadounidense se vuelve, como un boomerang, contra quienes la concibieron.

Washington no tendría más que 2 opciones: enfrascarse en una confrontación abierta, que no desea, o aceptar que sus protegidos pierdan la partida.

Thierry Meyssan

Cazas rusos en Irán: Advertencia a las ofensivas de EEUU en Siria


Hace un mes surgió la noticia que las Fuerzas Aeroespaciales de Rusia estaban utilizando la base aérea iraní de Hamadán a 47 km al norte de la ciudad del mismo nombre, Hamadán,

Hace un mes surgió la noticia que las Fuerzas Aeroespaciales de Rusia estaban utilizando la base aérea iraní de Hamadán a 47 km al norte de la ciudad del mismo nombre, Hamadán, la antigua ciudad persa de Ecbatana, como base de operaciones de bombarderos de teatro de operaciones Tupolev Tu-22M3 llamados “Backfire” (“fuego trasero” por el cañón bitubo de 23mm de autodefensa en la parte posterior del avión) por la organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), y de bombarderos tácticos Sujoi Su-34 para misiones de ataque a blancos en Siria de los grupos terroristas radicales sunitas Daesh y antiguo Frente Al-Nusra de Al-Qaeda, éste ahora llamado Jabhat Fatah Al-Sham.

Empezando el 16 de agosto pasado y por espacio de menos de una semana, al menos tres bombarderos rusos Tu-22M3 y por lo menos cuatro aviones de ataque tácticos Su-34, operando desde la base aérea iraní, realizaron misiones de bombardeo en Siria contra blancos terroristas en las provincias sirias de Alepo, Idlib y Deir al-Zur, destruyendo centros de mando y control, depósitos de municiones y campamentos de entrenamiento de los terroristas. 

Empero, el 22 de agosto el Gobierno de la República Islámica de Irán anunció que la misión de los bombarderos rusos operando desde territorio iraní había concluido, anunciando Moscú a su vez ese mismo día que la misión de sus bombarderos operando desde Irán contra blancos terroristas en Siria había sido completada, y que los aviones ya habían regresado a Rusia. Los críticos en Irán a la posibilidad de una base aérea rusa formal en suelo iraní argumentan que la Constitución de la República Islámica de Irán en su artículo nº 146 prohíbe el establecimiento de cualquier tipo de base militar extranjera en territorio de Irán. 

Empero, se ha argumentado en Irán que la presencia de los bombarderos rusos en la base iraní de Hamadán se debía a la necesidad de permitir escalas técnicas a las tripulaciones de los aviones rusos, en su larga ruta desde sus bases en Rusia hasta sus objetivos a atacar en Siria, permitiendo el gobierno iraní así que los aviones rusos se beneficiasen de las “capacidades técnicas” de uno de sus aeródromos. La escala técnica en Hamadán le permitiría por ejemplo a las tripulaciones de los bombarderos rusos a reaprovisionarse de combustible y a tomar un breve descanso en sus rutas de ida a Siria y de regreso a sus bases en Rusia. Dicha asistencia técnica no era considerada en Teherán una concesión de una base a Rusia. Como el Ministro de Defensa de Irán, el general Husein Deqan, explicó: Rusia “necesitaba reaprovisionarse de combustible en un área más cercana a la operación [militar en Siria]. Es por esta razón que ellos usaron la base de Nojeh. Pero nosotros definitivamente no le hemos dado a ellos una base militar”. El general Deqan había en este sentido explicado en una entrevista televisada que los rusos “decidieron traer más aviones y potenciar su velocidad y precisión en operaciones [militares]” contra blancos terroristas en Siria. 

Con todo, la puerta ha quedado abierta para futuras paradas técnicas de los bombarderos rusos de autorizarlo el Gobierno de Irán. Así, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Bahram Qasemi, declaró tras el retorno de los bombarderos a Rusia y en referencia a sus operaciones desde suelo iraní, citado por la BBC británica, que “era una misión específica, autorizada y ha terminado por ahora”. A su vez, el portavoz del Ministerio de Defensa de Rusia, el Mayor General Igor Konashenkov, declaró, citado por Sputnik International, que “el uso continuo de la base aérea de Hamadán en la República Islámica de Irán por las Fuerzas Aeroespaciales rusas se llevará a cabo en base a acuerdos mutuos para combatir el terrorismo y dependiendo de la situación desenvolviéndose en Siria”. También en este sentido el embajador de la Federación Rusa en Teherán, Levan Dzhagaryan (de origen armenio), expresó que “si los líderes de nuestros dos países lo consideran necesario y llegan a los acuerdos relevantes”, Rusia podría usar la base aérea de Hamadán nuevamente.

El hecho que bombarderos rusos han podido operar desde suelo iraní, aunque haya sido por menos de una semana, tiene tanto una importancia operacional como también una simbólica potencialmente de gran trascendencia. No solamente ha probado la disponibilidad, aunque haya sido inicialmente momentánea y según la situación militar en Siria, de territorio de Irán para paradas técnicas de bombarderos rusos en su travesía de ida de Rusia a Siria como de retorno en misiones de bombardeo contra blancos terroristas radicales suníes, pero también ha demostrado la estrecha colaboración estratégica iranio-rusa en el Cercano Oriente y particularmente en el teatro de operaciones sirio. 

El uso de bombarderos rusos de la base iraní de Hamadán podría indicar la voluntad de Rusia de utilizar sus fuerzas armadas no solo para defender a Siria de las amenazas foráneas a las que está expuesta, por el patrocinio que EE.UU., Israel, Turquía, Arabia Saudita, el Reino Unido, Francia, Alemania, Catar, Jordania, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y la Libia post-Gadafi dan a grupos terroristas radicales suníes operando en suelo sirio, pero también el propósito de Moscú de defender a Irán contra un futuro ataque desencadenado tanto por los tres miembros permanentes occidentales del Consejo de Seguridad de la ONU mencionados, como por Israel y los países árabes del Golfo Pérsico citados. Esto sería así si la lógica estratégica del Kremlin y el alto mando militar ruso se basa en la siguiente proposición: La defensa de Siria por Rusia pasa por Irán, la defensa de Irán por Rusia pasa primero por Siria y la defensa del flanco sur de Rusia pasa primero por Siria y después por Irán.

Debe de tomarse en cuenta en este sentido que la Guerra de Siria es tanto un conflicto bélico material como un conflicto psicológico. Rusia no solo interviene militarmente en Siria para salvar a su aliado de su completa destrucción y del avasallamiento o invasión de sus fragmentos por parte de sus enemigos ya mencionados, pero estaría manifestando con sus acciones su actual voluntad de intervenir militarmente a favor de todos sus aliados en la región, sean Siria, Irak o Irán, de ser necesario. En este sentido, con su proyección de fuerzas más allá de sus fronteras Rusia pretendería disuadir a Estados como EE.UU., Israel, Turquía y Arabia Saudita de que no intenten operaciones militares en gran escala contra sus aliados, ya que Moscú podría intervenir de manera proporcional al tipo de agresión.

La operación de bombarderos Tu-22M3 desde suelo iraní mandaría un mensaje disuasorio a Washington y Tel Aviv, de que un ataque desde portaaviones de EE.UU. contra Siria e Irán desde el Mediterráneo Oriental y el Golfo Pérsico o un ataque nuclear por el Estado de Israel contra Irán, podría desencadenar una respuesta flexible rusa proporcional a cada acto de agresión que podría incluir un ataque de bombarderos Tu-22M3 armados con misiles crucero.

Rusia puede estar ya utilizando en misiones de bombardeo sobre Siria la última versión modernizada del Backfire reportada, el Tu-22M3M, que se informó entró en servicio en 2012. El bombardeo Tu-22M3M iría armado con uno, dos o con hasta tres misiles crucero supersónicos Kh-22 (X-22 en cirílico) Buria (“Tormenta”, “Tempestad” en ruso), cuya versión modificada Kh-22PSI estaría armada con una ojiva nuclear de 350 kilotones (equivalente a 350 mil toneladas de TNT) o termonuclear de 1 megatón (equivalente a 1 millón de toneladas de TNT), pudiendo ir armado con una ojiva convencional de unos 1,000 kg (1 tonelada) de peso. El misil tiene una velocidad máxima supersónica de Mach 4.6 (4.6 veces la velocidad del sonido), un alcance de hasta 600 km y la capacidad de volar a una altura de 25 km para de ahí descender en picado a velocidad supersónica sobre el objetivo. Según la publicación británica de defensa IHS Jane’s Weapons: Air-Launched 2012-2013 por Robert Hewson, el misil Kh-22 puede ascender hasta 27 km de altura para después descender en picado sobre su objetivo a una velocidad de Mach 2.5. Según Jane’s una versión anterior del misil, el Kh-22MA, fue diseñada para vuelo rasante a la altura más baja posible para evitar su detección por radar en ataques contra navíos enemigos.

Bombarderos Tu-22M3M armados con misiles crucero Kh-22 dotados de ojivas de 1 megatón podrían incinerar en holocausto termonuclear a ciudades israelíes como Tel Aviv y Haifa, de Rusia o inclusive Irán ser atacados por el Estado de Israel con armas nucleares. Como mínimo, los vientos del oeste (Westerlies) llevarían la radioactividad producto de un ataque nuclear judío israelí desde suelo iraní hacia el norte, por encima del Paralelo 30 Norte hacia Asia Central (zona de influencia rusa, habiendo sido antes parte del Imperio Ruso de los zares y después de la Unión Soviética) y hacia Rusia, contaminándolas. Tan solo por ello, Rusia no tolerará un ataque nuclear a Irán venga de donde venga, de Israel, Arabia Saudita o EE.UU. Un ataque de portaaviones por parte de la Armada de EE.UU. sería enfrentado con bombarderos Tu-22M3M armados con misiles Kh-22 armados con ojivas convencionales o nucleares, en una respuesta flexible rusa según el nivel de escalada. La presencia de bombarderos rusos en la base iraní de Hamadán sin duda habría enviado un claro mensaje de apoyo de Rusia e Irán a Siria, y de Rusia a Irán.

El uso del misil Kh-22 en misión de ataque naval contra portaaviones no ha de descartarse, en vista de la escalada experimentada en la guerra de Siria con el bombardeo este sábado 17 de septiembre de un puesto defensivo del Ejército Sirio en la ciudad de Deir al-Zur, por aviones de la coalición liderada por EE.UU. contra el grupo terrorista radical sunita Daesh. Al menos dos de los cuatro aviones – 2 F-16 y 2 A-10, todos de fabricación americana - pertenecen a la Fuerza Aérea de EE.UU. (USAF), los A-10 Warthog, que solo los tiene el USAF. De EE.UU. desencadenar una ofensiva aérea en gran escala contra las Fuerzas Armadas Sirias, es casi seguro que Rusia responderá militarmente a esta agresión contra su aliada Siria. De la Armada de EE.UU. realizar ataques contra el Estado Sirio desde sus portaaviones, probablemente los bombarderos Tu-22M3M responderían, cumpliendo una de las misiones para la que fueron diseñados, que es la de ataque a portaaviones. Jane’s reporta que en pruebas realizadas por los rusos, un misil crucero Kh-22 armado con una ojiva convencional podría causar un boquete de 20 metros cuadrados de ancho y una profundidad de 12 metros en el casco de un navío atacado. De acuerdo a Jane’s, el bombardero Tu-22M3 original armado con un misil Kh-22 tenía un alcance de 2,200 km sin reaprovisionamiento de combustible en el aire, en un perfil de vuelo primero a gran altura y después de vuelo rasante. 

La Voz de Rusia reportó que a partir del 2020 se espera que Rusia introduzca en servicio el nuevo misil crucero Kh-32, que reemplazará al misil Kh-22 y que probablemente se deriva de éste, según el libro de referencia IHS Jane’s Weapons: Strategic 2012-2013 por Duncan Lennox.

El misil Kh-32 puede alcanzar una altura operativa de 40 km en la estratosfera y podría tener un alcance máximo no de 1,000 km, como reportó la prensa rusa, sino realmente de 1,500 km, como el antiguo proyecto de misil crucero soviético Kh-45 Molniya mencionado por Hewson como inicial sucesor del misil Kh-22. Se espera que el misil Kh-32 tenga capacidad de ataque tanto contra blancos terrestres como marítimos, como también indicó Lennox. Es probable que el Kh-32 posea un sistema de sensores dual de radar activo/pasivo, lo que le permitirá atacar blancos como navíos y puentes guiado por el radar activo, y destruir radares enemigos usando el sistema de guiado pasivo de detección de ondas de radar enemigo. Se ha reportado también que el nuevo misil Kh-32 será capaz de evadir las defensas de misiles antiaéreos y de aviones caza enemigos. Probablemente la velocidad de crucero del misil Kh-32 no será menos de la del Kh-22, pudiendo ser no menos de Mach 4.6 en cuanto a velocidad máxima de crucero. Para evitar ser detectado por radar, el misil Kh-32 podría estar revestido de material absorbente de radar (RAM) y de un sistema de cancelación activo contra las ondas de radar enemigo. 

Finalmente, el bombardero Tu-22M3 podría ir armado de un misil crucero pesado de muy largo alcance que podría ser sucesor del misil Kh-80, éste también identificado bajo la designación 3M-25 Meteorit-A según Hewson. De acuerdo a esta fuente, el misil Meteorit-A tenía un motor ramjet o de estatorreactor, con un alcance máximo de 5,000 km volando a una altura de 20 km, a una velocidad de Mach 2.5 a Mach 3 y con la reportada capacidad de llevar dos ojivas nucleares autopropulsadas de ataque independiente, con una potencia de 90 kilotones cada una (en comparación, la potencia de las bombas atómicas americanas que destruyeron las ciudades japoneses de Hiroshima y Nagasaki en 1945 se estimaba en 20 kilotones cada una), pudiendo ambas ojivas atacar objetivos separados el uno del otro por hasta 100 km de distancia.

Un nuevo misil crucero ruso de largo alcance podría ser sucesor del misil crucero hipersónico Kh-90, conocido también bajo la designación de GELA de acuerdo a Hewson. El Kh-90, con un sistema de propulsión de estatorreactor (ramjet), tendría un alcance máximo de no menos de 5,000 km. Según Hewson, algunos expertos indicaron que tanto el misil Kh-80 como el Kh-90 habrían servido de plataforma de pruebas del sistema de ocultación al radar de plasma frío, de nombre código Marabú. El bombardero Tu-22M3M podría potencialmente llevar al menos un misil sucesor de los Kh-80 y Kh-90, sino un máximo tres, si se toma en cuenta que el misil Meteorit-A tenía un peso de lanzamiento de 2,800 kg comparado a los 6,000 kg del misil Kh-22, y una longitud de 10.5 metros en contraste con los 11.67 metros de largo del misil Buria, según datos de Hewson.

Asalto a Siria: seis falacias confirman premeditación y alevosía


El ataque de EE.UU. contra el Ejército sirio en Deir Ezzor, muestra falta de compromiso de Washington a la tregua y que mentira es la fórmula habitualmente utilizada por el Gobierno.

Cuando en el mundo ideológicamente desinformado hay una especie de sorpresa por el ataque perpetrado por la fuerza aérea de EE.UU. contra el Ejército sirio en Deir Ezzor, mientras éste confiaba en que el Pentágono cumpliría su palabra de no agresión mientras duraba el Acuerdo de Paz suscrito con Rusia (y ya establecido desde el año 2013), la gente consciente sabe que mentir es la fórmula habitualmente utilizada por el Gobierno estadounidense y que sus compromisos son infringidos permanentemente.

En este caso concreto, la Coalición liderada por USA violó todos los puntos del tratado acordado respecto a trabajar conjuntamente contra la banda terrorista EIIL, ya que sus aviones lanzaron cuatro bombardeos contra las posiciones del Ejército sirio en las inmediaciones de la provincia de Deir al-Zur, justo cuando las tropas sirias estaban luchando contra el grupo extremista EIIL. El resultado ha sido cerca de 90 soldados asesinados y más de 120 heridos, además de pérdidas materiales inmensas.

Lo que ha dicho Samantha Power, portavoz oficial de la Casa Blanca, en cuanto a que fue un error de cálculo y que lamentaba las muertes sucedidas, es una mentira demostrada en los asesinatos cometidos, lo que caracteriza esta acción como un delito de lesa humanidad que debe ser castigado por una corte de justicia penal internacional.

Se confirma que no fue error al descubrir la falsedad lógica en los argumentos expuestos por la Coalición:

Primera falacia: Hubo un error de cálculo en la selección del objetivo.

Se ha afirmado por fuentes castrenses del Departamento de Estado que la operación se hizo con semanas de anticipación en las que se monitoreó a los supuestos radicales y, por tanto, era imposible no darse cuenta que correspondía a militares sirios. En este caso, habrían fallado GPS, satélites, información en terreno, inteligencia, tecnología de diseño, visualización corporal y física, etc., lo que demostraría que dicho país se encuentra en el paleolítico en estrategia armada…lo que no es cierto. Por tanto, fue una decisión intencionada y feroz contra seres humanos.

Segunda falacia: Se finalizó de inmediato el operativo cuando se recibió la comunicación por el mando de Rusia.

Es falso pues se desarrolló en quince minutos como mínimo, los suficientes para apoyar a las bandas terroristas, demorando lo suficiente la comunicación para establecer que el objetivo ya había sido cumplido. Es decir, intentar demostrar que al saber el error rápidamente lo solucionaron no es válido pues ya se había cumplido el crimen y daba igual las excusas posteriores. Lo “extraño” es que el bombardeo se detuvo cuando los subversivos entraron a la posición en disputa.

Tercera falacia: De ningún modo hubo complicidad con Daesh en esta acción.

De acuerdo a la información existente, confirmada por autoridades rusas y sirias, el asalto contra las fuerzas del Ejército de Siria establece una misteriosa coordinación con ISIS ya que los terroristas empezaron una ofensiva inmediatamente después del ataque estadounidense y Washington dejó su embate después de que los mercenarios tomaran las posiciones de las tropas gubernamentales. Como se sabe, las tropas sirias estaban en las colinas en una operación antiterrorista cuando fueron agraviadas; después de ello, los radicales lanzaron su ofensiva exactamente en el territorio ocupado por el Ejército sirio. Para todas las personas que se encontraban en el campo de batalla fue evidente que todo estuvo coordinado entre la aviación y los terroristas.

La consejera política y de información en la Presidencia de la República Siria, Bouthaina Shaban, afirmó que la agresión de la aviación estadounidense contra las posiciones del Ejército Árabe Sirio en Der Ezzor fue planeada de forma sistemática y anticipada, estableciendo interrogantes no contestados por la Coalición: ¿por qué cuando el EI tomó las posiciones previamente ocupadas por las fuerzas gubernamentales EE.UU. dejó de bombardearlos? ,¿ por qué no continuaron bombardeando al EI entonces? ¿ la Coalición realizó bombardeos sólo contra el Ejército sirio?

Cuarta falacia: Moscú es responsable por no advertir al Ejército sirio.

La Casa Blanca ha manifestado que dio la información de los bombardeos con anterioridad a su par ruso, por lo que éstos tienen la culpa de no advertir al ejército sirio. Lo que no han dicho es que no dieron coordenadas sino áreas geográficas extensas y que, además, existía la palabra suscrita en el Acuerdo de no agredir a la Fuerza Nacional Siria, todo lo cual fue violado sin pudor.

Quinta falacia: No se rompió el Acuerdo en ninguna parte.

EE.UU. violó dos compromisos confirmados claramente: uno, cesar acciones militares, y el segundo compromiso dado a Damasco a inicios de la operación aérea en el cielo de Siria fue de que los estadounidenses no atacarían al Ejército sirio. La palabra dada de diferenciar a las bandas takfiríes de la “moderada oposición armada” nunca fue cumplida pues se ha continuado amparando el terrorismo con armas, aparato logístico y financiación.

Sexta falacia: Se decidió “ayudar” a las Fuerzas Armadas sirias en su lucha contraterrorista.

Vitali Churkin, Representante Permanente de Rusia ante las Naciones Unidas, ha calificado de “muy sospechoso” que las fuerzas estadounidenses después de todos estos años decidiera “ayudar” al Ejército sirio en la citada provincia (tal y como alega EE.UU.), mientras observaban los movimientos de los terroristas, situación igual cuando “no hicieron nada” en la ciudad de Palmira donde los takfiríes avanzaban con fuerza letal.

En conclusión este acto cruel es la síntesis de un conjunto de elementos que corroboran que la Casa Blanca creó, sostiene y da futuro a los movimientos terroristas como Daesh, Al Qaeda y su filial Frente Al-Nusra (con su nuevo nombre, Fath al Sham), y a los “rebeldes moderados”, todos los cuales utilizan el degollamiento, tortura e incineración como mecanismos de sanación social.

Este atentado corroboró definitivamente el apoyo irrestricto a la desmembración de la región y es un mensaje de aliento a los terroristas, que han iniciado con mayor vigor sus ataques al saber que EE.UU. los protege. A la suma de “errores” se debe adicionar el millón de asesinatos en Irak, la muerte de Gadafi, la intervención en Siria, el apoyo al exterminio palestino, su incumplimiento del tratado nuclear con Irán, entre otras “falencias sin intención”. Por dicha razón, las declaraciones de Dinamarca, Reino Unido y Australia confirmando que fueron sus aparatos destructores los que realizaron el procedimiento para demostrar que fue un error, sólo amplía la lista de socios que ampararon el delito de lesa humanidad.

Finalmente una reflexión y una pregunta: parece ser que la bandera falsa de Manhattan (Nueva York), donde hubo una explosión sin fallecidos y con escasos heridos, no logró acallar totalmente la tragedia siria pese a los intentos por distraer la atención. La interrogante es: ¿será que con este artero ataque a los soldados sirios, EE.UU. ganará el Nobel de la Paz?

EEUU y su ataque en Siria: Ejemplo de doble moral y Traición


EE.UU. violó en forma sangrienta la tregua en Siria y justificó dicha acción bajo el pretexto de un “error no intencional”.

Sólo transcurrió una semana, desde la firma de los acuerdos de Ginebra entre Estados Unidos y la Federación Rusa, el día 9 de septiembre, destinada a establecer una tregua en Siria y sólo cinco fueron los días, desde que se puso en ejecución ese cese al fuego, para que Washington violara en forma sangrienta la palabra empeñada y justificara dicha acción bajo el pretexto de un “error no intencional”.

El bombardeo, el día 17 de septiembre, contra fuerzas del Ejército sirio en la localidad de Al Tarda, en la Provincia de Der Ezzor, significó el asesinato de 83 militares sirios y un centenar de heridos. Prueba, que con los Gobiernos de Estados Unidos resulta una pérdida de tiempo el establecer treguas, ceses del fuego o convenios destinados a impedir la continuación de conflictos, donde en general ha sido Washington y sus aliados, quienes han catalizado la acción de grupos terroristas, como es el caso de las guerras de agresión contra Siria e Irak. Este bombardeo violó, además, dos compromisos asumidos por Washington según señaló el representante permanente de Rusia ante la ONU, Vitaly Churkin“el primero, acordado con nosotros en febrero del 2016 y confirmado en los últimos días, fue cesar acciones militares, y el segundo compromiso dado a Damasco a inicios de la operación aérea en el cielo de Siria fue de que los estadounidenses no atacarían al Ejército sirio".

La contumacia criminal estadounidense

Estados Unidos no respeta en absoluto la palabra empeñada y además miente descaradamente al reconocer los ataques pero sostener y calificar dicha acción criminal como “producto de un simple error” negándose a que dicho evento fuese discutido en el seno del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas e incluso tachara de “hipócrita y cínica” la decisión de Rusia de convocar una sesión urgente del Consejo de seguridad, tras el ataque estadounidense a las posiciones del Ejército árabe Sirio.

La referida declaración, expresada por la Representante Permanente del gobierno estadounidense ante la ONU, Samantha Power, refleja la verdadera cara del cinismo, la hipocresía y la doble moral cuando se trata de condenar o actuar situaciones que Washington considera de importancia. Estados Unidos con este tipo de acciones y decisiones comprueba el profundo desprecio que siente frente las leyes internacionales y su decisión de ahondar la presión contra el gobierno sirio y los afanes de sus aliados por enfrentar a las bandas terroristas takfirí.

Los actos de los gobiernos estadounidenses, sean estos republicanos o demócratas - muestran una forma de conducta nociva, peligrosa, lesiva y de clara contumacia en sus reiteración, que afecta gravemente la paz mundial y ocasiona grandes sufrimientos a países que sufren guerras de agresión donde Washington y su aliados se encuentran inmiscuidos. Estados Unidos se conduce en sus relaciones internacionales en forma tenaz, errada y persistente en esa línea, con pleno conocimiento y conciencia respecto a lo que realiza y los daños que ocasiona. Ello implica que además de esta patología de la contumacia en su modo de relacionarse con el mundo, bajo un marco de creencia en su superioridad, se adicione la reiteración de una conducta oposicionista y desafiante a las leyes internacionales. Todo sirve para tratar de mantener su hegemonía, piensan en Washington, y lo repiten en los despachos de las agencias de seguridad, en el Congreso y en las oficinas de los miembros del Complejo Militar Industrial.

En general el análisis preliminar y el sentido común – de quienes conocen la historia de estados Unidos con respecto a su forma de conducirse internacionalmente - suele sostener que esto era esperable, que los gobiernos estadounidenses se comportan de esta forma, que son poco confiables, que los traiciona su propia ambición de poder. Todo ello es plausible, ha sido una constante, pero el bombardeo deliberado contra posiciones del Ejército sirio – supera los límites, muestra a todas luces el carácter criminal tóxico y sobre todo peligrosos para el mundo de la política estadounidense con una Casa Blanca, que a pesar de estar en pleno proceso de elección presidencial es capaz de pasar por encima de cualquier acuerdo.

Al día siguiente de la firma de la tregua en Ginebra el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest sostuvo que “nuestro gobierno tiene dudas respecto a que Rusia quiera cumplir los acuerdos sobre Siria”. Hoy, Earnest debe estar mordiéndose la lengua pues si alguien ha violado la tregua pactada no sólo son los “rebeldes moderados” a los que tanto apoya Washington, sino que la propia aviación estadounidense ha mostrado al mundo que la palabra de su gobierno no vale nada. Si existe alguien que ha respetado a rajatabla lo pactado es precisamente el gobierno sirio y sus aliados de la federación Rusa, la República Islámica de Irán y las milicias de Hezbolá. La estatura moral de los países y las personas se miden no por lo que dicen sino por lo que son capaces de hacer. En este caso la estatura moral de Estados Unidos, sus políticos, sus aliados y todos aquellos que justifican el asesinato a partir de considerarlo “un error técnico”, es una estatura moral inexistente.

La Tregua en Siria Ha Fracasado

En un artículo publicado en HispanTV: Siria; Una tregua inútil si el objetivo es favorecer el terrorismo sostuve que “Nada podemos esperar de negociaciones, acuerdos y treguas donde una parte de los oponentes son mercenarios pagados generosamente para pelear la guerra de otros. Cesar la guerra implica cortar el grifo incesante de dinero y armas, que brota generosa desde la monarquía wahabita, con espaldas y apoyos que hunden sus raíces en Washington y sus socios europeos y de Oriente Medio. Ninguno de ellos son de fiar, ninguno de esos gobiernos, sean democracias representativas o monarquías son confiables. No se puede ser ingenuo en la lucha contra occidente y sus afanes hegemónicos” Dichas palabras a la luz de la violación de la tregua por parte de lo que occidente denomina rebeldes moderados, unido a las acciones criminales de la propia aviación de Estados Unidos, muestran la justeza de estas afirmaciones.

La Federación Rusa, por su parte, a través de la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, María Zajárova declaró que las acciones de bombardeo de Estados Unidos, a la luz de las acciones simultáneas realizadas por las bandas takfirí en las cercanías de Der Ezzor permiten deducir que “la Casa Blanca defiende al Estado islámico”-. Tal afirmación causó la indignación de Washington que a través de la Embajadora de Estados Unidos ante la organización de las Naciones Unidas – ONU - Samantha Power señaló que"esta portavoz oficial – María Zajárova, debería estar avergonzada por sugerir que Washington colabora con esa organización terrorista”.

A través de su cuenta de redes sociales, la funcionaria rusa contestó a tal aseveración. "Estimada Samantha Power, para saber el significado de la vergüenza, le aconsejo que viaje a Siria y converse con la gente de allí. Pero no para hablar con los seguidores de la organización extremista Frente al Nusra – actual Fath al Sham – ni la oposición moderada para discutir la entrega de ayuda humanitaria que tanto preocupa a EE.UU., ni tampoco con los disidentes – sirios - que viven en Occidente; sino para conversar con las personas que viven en ese país, donde por casi seis años se lleva a cabo un sangriento experimento con la activa participación de Washington" La invitación, una cuchillada al centro de la supuesta indignación estadounidense no se quedó allí, y en una estocada final María Zajárova concluyó su amable convite "Si quiere vamos juntas, propuso. Yo me ocupo de todos los gastos. Entiendo que no será una excursión para humillados y ofendidos por los pasillos de la ONU. El paseo será más interesante. Anímese y no tenga miedo, que conmigo nadie le hará daño. Bueno, a no ser que los suyos una vez más “accidentalmente” bombardeen. Tendrá algo para recordar y además sabrá lo que es 'vergüenza'".

Por su parte, para la cancillería de la República islámica de Irán, el ataque de la Coalición anti-Daesh encabezada por Estados Unidos a las posiciones Sirias“viola la independencia y la soberanía de Siria y la coincidencia con los ataques de EIIL – Daesh en árabe – a las mismas posiciones del Ejército Árabe Sirio demuestra el respaldo de Washington a los terroristas en Siria” declaró el vocero de la diplomacia iraní, Bahram Qasemi. Desde Siria, la consejera política y de información en la Presidencia de la República, Bouthaina Shaban, afirmó que la agresión de la aviación estadounidense contra las posiciones del Ejército Árabe Sirio en Der Ezzor fue planeada de forma sistemática y anticipada “son falsas las alegaciones de la representante de EE.UU. ante las Naciones Unidas, que lo ocurrido fue por error. La aviación estadounidense no atacó a los terroristas de Daesh tras tomar el control de dicha posición, lo que indica que el ataque de la aviación estadounidense no fue precisamente un error. Si EE.UU. considera su ocupación de Irak como un error porque creía que poseía armas de destrucción masiva, y considera que el bombardeo occidental contra Libia como un error por tener informes de inteligencia erróneos, y si tiene tantos errores no le conviene que sea una potencia mundial”.

La acción de la aviación estadounidense es muestra de una clara provocación con el objetivo de hacer fracasar la frágil tregua pactada el pasado 9 de septiembre y al mismo tiempo mostrar que el objetivo final de Estados unidos sigue el de fragmentar Siria, derrocar a Bashar al Assad, cercar a la República islámica de Irán y frenar el avance a occidente por parte de la Federación Rusa. La gestión que permita contrarrestar esta idea de Washington implica que la Coalición formada por el gobierno sirio, Rusia, Irán y Hezbolá unido a todos aquellos voluntarios y milicias que combaten el terrorismo takfirí, intensifiquen su labor destinada a exterminar de todo el territorio sirio y luego en Irak todas aquellas bandas, que aprovechando esta tregua han continuado con su accionar, su aprovisionamiento y descanso para persistir con su labor criminal.

No es hora de mostrar debilidad ante el terrorismo que tiene en Washington, sus socios de la Unión Europea y la triada conformada por Ankara-Tel Aviv y Riad sus valedores, financistas y proveedores de armas e informes de inteligencia. Frente a la política de doble estándar que Washington ha mostrado: con una mano negociar y con la otra asesinar no se puede tener contemplaciones. La tregua en Siria, a partir de la conducta y las acciones de bombardeo de Estados Unidos, ha sido un rotundo fracaso. Nos encontramos ante una clara provocación, en las postrimerías del gobierno de Barack Obama, destinada a ver de qué manera reaccionan Siria, Rusia e Irán. 

Lo primero es agotar las denuncias en el seno de las Naciones Unidas, develar al mundo la doble moral de estos defensores de la democracia que bombardean, agreden y asesinan a los ciudadanos de Siria, Irak, Yemen, Libia entre otros países que son destinatarios de la política belicista de occidente. Posteriormente encauzar los esfuerzos para destruir todo movimiento que combata al pueblo sirio, destruir sus instalaciones, bombardear sin cesar a todo grupo terrorista sea este Daesh, Frente Fath al Sham, Ahrar al Sham o aquellos que occidente, descaradamente, califica de “rebeldes moderados” y si ello implica frenar y combatir los apoyos de Turquía, Israel y Arabia Saudita, hacerlo con fuerza y contundencia. La historia de relaciones con Estados Unidos, en cada uno de los continentes del planeta demuestra que efectivamente llegar a acuerdos con Estado Unidos y esperar su cumplimiento es infructífero, nocivo y a estas alturas de la vida una ingenuidad.

jueves, 8 de septiembre de 2016

Yemeníes, entre bombardeos saudíes y amenazas terroristas


A diario se producen nuevas noticias sobre Yemen, desde la destrucción y desplazamiento hasta la muerte de civiles, niños y mujeres.

La Organizacion de las Naciones Unidas (ONU) ha anunciado que la guerra, que comenzó en marzo de 2015, ha dejado ya unos 10 mil muertos, cuya mayoría son civiles.

En el siguiente artículo pretendemos estudiar diferentes aspectos de la crisis que vive el país más pobre del mundo árabe, provocada por el bombardeo saudí y las amenazas del terrorismo de EIIL (Daesh, en árabe) y Al-Qaeda.

Orígenes de la crisis en Yemen

El pasado 26 de marzo de 2015, Arabia Saudí y sus aliados Kuwait, Catar, los Emiratos Árabes Unidos (EAU), Baréin, Egipto, Senegal y Sudán entre otros, lanzaron una invasión contra Yemen. El objetivo era restablecer en el poder a Abdu Rabu Mansur Hadi, y eliminar al movimiento popular Ansarolá, no obstante, al día de hoy, el resultado es impactante. El director de la Oficina Humanitaria de Naciones Unidos en Yemen, Jamie McGoldrick, anunció que la guerra ha dejado al menos 10 mil muertos, aunque especifica que los datos se basan en las cifras que ofrecen los hospitales, lo que indica que la dimensión de la tragedia puede ser mucho mayor porque tristemente muchas de las zonas que son blanco de los ataques no tienen hospitales, centros de salud ni sitio alguno en el que se atienda a los heridos ni se contabilicen las víctimas mortales. Asimismo resaltó que el conflicto ha desplazado a 3 millones de ciudadanos mientras que otros 200 mil se han visto obligados a buscar refugio en el extranjero. A esto hay que sumar los 18 millones que necesitan ayuda humanitaria urgente y el millón de niños que lucha por sobrevivir.

Además de los bombardeos que han destruido el país y ha hecho que se desvanezca la esperanza del pueblo yemení de un futuro mejor, la sombra del terrorismo asoma sobre este territorio.

La situación geopolítica y geoestratégica de Yemen es de suma importancia para los extremistas de Al-Qaeda. El país se encuentra en el corazón del mundo islámico y tiene inmensos recursos naturales, además de estar cerca de los lugares sagrados e importantes de los musulmanes; la Meca y Medina, en Arabia Saudí. Estos factores son muy importantes para los salafistas, razón por la cual consideran a Yemen como la cuna de lo que ellos llaman el “califato islámico”.

En este contexto cabe señalar que por el caos reinante en el país árabe, los terroristas de Al Qaeda han establecido un pequeño imperio en la porteña provincia de Al Mukalla, donde han recaudado unos 100 millones de dólares de robos a los bancos y los impuestos que cobran a los comerciantes. Además se han hecho con 1.4 millones de dólares de la compañía nacional de petróleo de Yemen. Si consideramos que Raqqa es la base principal de Daesh en Siria, Al Mukalla es la capital de Al-Qaeda.

Además de Al-Qaeda, Daesh no ha escatimado esfuerzo alguno para aumentar su influencia en Yemen. Incluso a principios de 2015 y en abril del mismo año emitió un video en el que izó su bandera en la capital yemení, Saná. De momento, este grupo terrorista está muy activo en el centro, sur y este del país árabe, y se esfuerza por hacerse con el control de más partes de la provincia de Shabu y establecer su sede principal en el sur de Yemen.

Pasividad de los organismos “competentes”

Al estudiar el trasfondo de la crisis en Yemen, nos percatamos del apoyo que está recibiendo el agresor por parte de las organizaciones competentes. De hecho, desde el inicio de la invasión saudí, no ha habido ni una sola resolución contra Riad por parte del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU), ni siquiera ha habido sanciones o medidas de presión por parte de la Unión Europea (UE), EE.UU., u otros países y bloques que se consideran erróneamente los guardianes de los derechos humanos. Sin embargo, la situación es aún peor, si consideramos que durante la agresión a Yemen, se ha disparado la venta de armas y las ayudas financieras y logísticas de parte de varios países europeos como el Reino Unido, Francia y Alemania. El diario británico The Guardian, en un artículo publicado en septiembre pasado, reveló que Londres emitió unas 40 licencias de exportación de armas a Arabia Saudí, justo después del inicio de los ataques. Además, el centro de estudios IHS publicó un documento en el que dejaba a Riad como el primer comprador de armas en el mundo, siendo los Estados Unidos su principal proveedor.

Estos datos muestran claramente por qué no se presiona a Arabia Saudí, pese a los numerosos crímenes que está cometiendo, tanto dentro como fuera de su propio país, desde la represión a los chiíes y el ejercicio de un sistema totalitario en su territorio hasta la financiación de los terroristas en Oriente Medio y los ataques a los yemeníes.

Además, la realidad de Yemen nos conduce hacia la siguiente conclusión: quien posee grandes sumas de dinero y beneficia los intereses políticos y económicos de las superpotencias puede cometer todo tipo de crímenes delitos sin responder por ellos ante nadie; es ahí precisamente cuando se olvidan los derechos humanos. Por lo tanto, no se debe esperar la paz o por lo menos un fin que responda a la voluntad de los yemeníes; incluso habrá más casos de tales crueldades y agresiones mientras no haya una firme voluntad de los países en vías de desarrollo de unirse para cambiar el actual orden mundial que está pisoteando sus derechos.

Crece la oposición en EEUU y el Reino Unido a la venta de armas a Arabia Saudita


Un grupo de 64 congresistas de ambos partidos estadounidenses, liderados por Ted W. Lieu (Demócrata por el Condado de Los Angeles) han enviado una carta al presidente, Barack Obama, para que posponga la venta de más armas a Arabia Saudí. La carta cita documentos de Amnistía Internacional que se refieren a al menos 33 ataques aéreos ilegales por parte de los saudíes contra Yemen subrayando que ellos “fueron dirigidos deliberadamente contra civiles e instalaciones civiles, tales como hospitales, escuelas, mercados y lugares de culto”. “Estos ataques pueden equivaler a crímenes de guerra”, advertía la carta.

Una prominente organización humanitaria norteamericana organizó también un evento el miércoles en Washington para protestar por la venta de armas a Arabia Saudí.

Los activistas de CODE PINK, un movimiento por la paz y la justicia social, trabajan para poner fin a las guerras promovidas por EEUU y han condenado la matanza de civiles en Yemen por parte de Arabia Saudí, a la vez que ha expresado su solidaridad con el pueblo yemení.

Los manifestantes pintaron sus manos con pintura roja para simbolizar la complicidad de Washington en la muerte de civiles yemeníes.

Los activistas de CODE PINK también pidieron a los legisladores norteamericanos que dejen de gastar dólares de los contribuyentes norteamericanos en apoyar al régimen saudí.

Las ventas de armas por parte de los países occidentales a Arabia Saudí han estado bajo el escrutinio de los grupos de derechos humanos debido a la campaña de bombardeos de Riad en Yemen.

Obama ofreció 115.000 millones en armas a Arabia Saudí

La Administración del presidente Barack Obama ha ofrecido a Arabia Saudí 115.000 millones de dólares en armas, señala un informe de Reuters.

La oferta incluía armas y otros equipos militares y de entrenamiento. Se trata de la mayor cifra que EEUU ha ofrecido a la monarquía wahabí en los 71 años de alianza entre ambos, informó Reuters el miércoles.

El informe, realizado por William Hartung, del Centro de Política Internacional, indica que estas ofertas se ejecutaría por medio de 42 acuerdos separados.

Según Reuters, “las ofertas de armas norteamericanas a Arabia Saudí desde que Obama tomó posesión del cargo en enero de 2009 han incluido todo, desde armas cortas y municiones a tanques, helicópteros de ataque, misiles antiaéreos, barcos de defensa antimisil y buques de guerra. Washington también proporciona un mantenimiento y entrenamiento a las fuerzas de seguridad saudíes”.

Arabia Saudí fue el mayor importador de armas del mundo en 2015 y adquirió armas y equipos militares por valor de 9.300 millones de dólares, según IHS, una consultoría de Englewood, Colorado. Esto tuvo lugar en un momento en el que el país hacía frente a una crisis económica sin precedentes y el incremento de la deuda estatal.

Diputados británicos

Por su parte, un grupo de diputados británicos ha pedido al gobierno de Londres en una carta que suspenda las ventas de armas a Arabia Saudí debido a los crímenes de guerra cometidos por el régimen saudí en Yemen y ha señalado que el uso de armas británicas en Yemen parecía “inevitable”. 

El Comité de Exportaciones de Armas de los Comunes dijo en un informe que “el peso de las evidencias de las violaciones de la ley humanitaria internacional por parte de la coalición liderada por Arabia Saudí en Yemen es tan grande que es muy difícil continuar apoyando a Arabia Saudí y mantener la credibilidad de nuestro régimen de exportación de armas”, indicó la carta, citada por el sitio de Middle East Eye.

El Reino Unido ha vendido miles de millones de dólares en armas a Arabia Saudí, que ha lanzado una guerra contra el pueblo yemení, incluyendo bombardeos discriminados contra civiles, hospitales y fábricas.

Varios grupos realizarán una protesta ante el Parlamento británico para denunciar la próxima visita del ministro saudí de Exteriores, Adel al Yubeir, a Londres, la que ven como “un ejercicio de presión” para que el Reino Unido continúe con sus exportaciones de armas al reino wahabí, tal y como propugnan la primera ministra, Theresa May, y el ministro de Exteriores, Boris Johnson.

Los grupos opuestos a la venta de armas a Arabia Saudí han llevado el tema ante los tribunales británicos donde denunciarán la ilegalidad de vender armas a un régimen con un su atroz historial en materia de derechos humanos y que lleva un brutal asalto contra Yemen. Una sesión ante dos jueces tendrá no lugar no más tarde del 1 de febrero.

Assad visitará Pekín: ¿Una base china en Tartús?


El diario libanés As Safir ha hablado de una inminente visita del presidente sirio, Bashar al Assad, a China y Rusia. El periódico libanés afirma que el presidente sirio es esperado pronto en Pekín a invitación del gobierno chino.

Esta visita le llevará también a Rusia, donde el presidente ruso, Vladimir Putin, reiteró hace unos días en la cumbre del G-20 la legitimidad del presidente sirio. China ha pedido a Siria que le otorgue una base naval en Tartús, donde Rusia ya posee una, señaló el periódico.

Según el almirante Guyan Yuvi, director del Departamento de Cooperación Militar del Ejército chino, esta invitación fue transmitida al presidente sirio el 16 de agosto pasado.

Durante los tres primeros años de la guerra en Siria, las autoridades chinas adoptaron una postura muy prudente y se negaron a firmar contratos de armas con Damasco. Sin embargo, las cosas han cambiado desde hace un año y medio, y Pekín ha comenzado a prestar apoyo real al gobierno sirio y a cumplir los contratos de venta de armas.

Según el Almirante Guyan Yuvi, China va a formar unidades del Ejército sirio y no dudará en actualizar su arsenal de armas.

El acceso a la costa de Siria en el Mediterráneo permitiría a la Marina de guerra china estar cerca de las costas de su aliado ruso. El puerto de Tartús es de gran importancia para Pekín, que busca romper el cerco que EEUU busca crear alrededor de China.

Los analistas hablan de un cambio estratégico en la política de China en relación a EEUU.

martes, 6 de septiembre de 2016

¿Qué viene ahora para Turquía después de la victoria en Jarablus?


¿Cuáles son los objetivos estratégicos de esta operación? ¿Puede extenderse hacia la línea de Rai-Azaz en el oeste y, más relevante aún, al sureste hacia al-Bab para interferir con las Unidades de Protección Popular (YPG) e impedirles que avancen hacia el oeste y que desafíen las líneas rojas impuestas por Turquía?

Un titular del 25 de agosto en el periódico progubernamental Yeni Safak decía: “Esto es sólo el principio”. Fuentes del Ejército Libre de Siria (ELS, FSA por sus siglas en inglés) que hablaron con Al-Monitor bajo condición de anonimato describieron Escudo del Éufrates como una operación compleja con “objetivos importantes”. En Ankara la sensación predominante es que la operación ha sido, por encima de todo, un éxito diplomático del cambio de perspectiva de Turquía en relación a Siria y de la shuttle diplomacy intensa que ha sido llevada a cabo. En el aspecto militar, Ankara ve la captura de Jarabulus en 12 horas sin bajas y evitando un enfrentamiento de envergadura con el Estado Islámico (EI) como un éxito significativo. Una fuente de los servicios de seguridad en Ankara comentó a Al-Monitor que “es la hora de sacar provecho de estos éxitos. Sería un error imperdonable pensar en limitar la operación solo a Jarabulus, después de estar preparándola un año entero”.

Fuentes en los pasillos estratégicos de Ankara y sobre el terreno hablaron con Al-Monitor sobre la previsión de la duración de la operación y sus dimensiones. Los objetivos de Ankara pueden ser divididos a grandes rasgos entres los políticos y los objetivos de campo.

A nivel político, Ankara quiere reunir y consolidar a la oposición armada sunita bajo un mismo techo, al menos en el norte de Siria, pero preferiblemente en todo el país. Ankara parece haber convencido a Washington y Moscú que una parte importante de la oposición en Siria no debería ser descartada cuando se está determinando el futuro de Siria. Turquía piensa que con esta operación ha conseguido una oportunidad para unir a la oposición siria militarmente en torno a un solo objetivo, bajo un solo mando y bajo una estructura militar única. Ankara espera que al unir las filas de la oposición primero en el norte de Siria, después en Aleppo e Idlib, el ELS puede convertirse en una fuerza creíble sobre el terreno y ser aceptada en la mesa de negociaciones.

Pero el currículum del ELS genera preguntas en relación a su actuación sobre el terreno. Una fuente que habló con Al-Monitor bajo anonimato ha dicho que “la guerra en Siria es una guerra ideológica. Un miliciano chiíta muere por los doce imanes; un combatiente de las YPG muere por Ocalan y el nacionalismo kurdo. ¿Por quién morirá un militante del ELS? Sin motivación yihadista, la mayoría del ELS parece más una banda de mercenarios luchando por dinero”.

A pesar de que Ankara puede haber visto la oportunidad de consolidar a la oposición en Siria política y militarmente, motivar esas fuerzas no será tarea sencilla. Necesitarán un incentivo para fortalecer su eficacia en el combate, pero pasarse de rosca en esa motivación podría acabar en “terrorismo”. No hay duda de que la participación de los “yihadistas moderados” como Faylaq al-Sham y Ahrar al-Sham proveerá de algo de motivación. Ankara tiene que tener cuidado al usar estos grupos en una mezcla con el ELS, para no hacer saltar las alarmas de Washington o Moscú.

A nivel militar, Ankara ha delineado tres objetivos estratégicos.

El objetivo principal es establecer en la región de Jarabulus una base militar permanente donde pueda entrenar y equipar al ELS mientras domina el terreno. Esta base estará unida a Turquía con un corredor aéreo. Trabajos de ingeniería en marcha en Jarabulus apuntan en esta dirección. Si Ankara manda un batallón comando a Jarabulus, entonces sabremos que Ankara está considerando muy seriamente el establecimiento de una base militar permanente en Jarabulus. Si Ankara no consigue persuadir a otros países para sumarse a ese esfuerzo, entonces el plan b de Ankara es hacer de Jarabulus un centro del poder militar del ELS en el norte de Siria con una presencia de soldados turcos.

El segundo objetivo estratégico de Turquía con esta operación es capitalizar el éxito de la operación avanzando hacia el oeste a la línea de Rai-Azaz, que Ankara llama la línea Jarabulus-Cobanbey. Ankara tiene dos objetivos con esta expansión. Primero será dominar totalmente las 55 millas de frontera que se extienden entre Jarabulus y Cobanbey. El otro objetivo será el de presionar desde el este al Cantón de Afrin del Partido de la Unión Democrática (PYD), que ya está bajo presión desde el norte. En efecto, tanto Washington como Moscú están a favor de que Turquía corte esta importante línea de abastecimiento del EI dentro de Siria. Esto, evidentemente, requerirá que Ankara asegure a Washington y Moscú que lo que realmente pretende es luchar contra el EI. La ausencia de reacciones fuertes por parte de EEUU y Rusia en relación a la operación de Ankara sugiere que estas garantías han sido dadas y que los países están satisfechos, por lo menos por ahora.

El tercer objetivo de Ankara con la Operación Escudo del Éufrates es la más arriesgada: aprovecharse del éxito de Jarabulus para avanzar al suroeste y capturar al-Bab. Si Ankara opta por este objetivo, el nombre de la operación tendrá que cambiar de Escudo del Éufrates a “Puñal del Éufrates”, porque terminará con el sueño del PYD de unirse con Afrin vía al-Bab y dominar la región al noroeste de Aleppo, al igual que eliminar cualquier conexión por tierra del EI con Turquía.

Las preparaciones a largo plazo del EI en al-Bab han convertido el pueblo en una fortaleza formidable. Al contrario que en Jarabulus, el EI cuenta con un gran número de efectivos y fortificaciones en al-Bab donde viven miles de civiles. Pero también sabemos que las Fuerzas Democráticas de Siria (SDF, por sus siglas en inglés), que están compuestas mayoritariamente de las YPG, tienen sus ojos puestos en al-Bab también. Si el ELS, apoyados por Turquía, continua con el viento a favor como demostró en Jarabulus y captura al-Bab, tendrá un bastión importante en el norte de Siria.

El incremento de fuego de artillería disparado sobre posiciones de las YPG en el cantón de Afrin desde Turquía desde el 26 de agosto, y el primer bombardeo aéreo sobre posiciones de las YPG en el mismo cantón por cazas turcos, puede ser señal de un movimiento de las operaciones hacia el oeste.

Ahora todo el mundo, especialmente Washington y Moscú, están vigilando de cerca la actuación sobre el terreno del ELS apoyado por Turquía. Si dicha actuación es sobresaliente, entonces, como señal de buena fe hacia Ankara, Washington y Moscú puede que le den la oportunidad al ELS de liberar al-Bab. Si en cambio su actuación es negativa, entonces a la milicia kurda del YPG le será permitido liberar al-Bab. Washington y Moscú, que han escenificado una competición mortífera entre las YPG y el ELS, están satisfechos con los acontecimientos. El test de Ankara será una motivación para el ELS. El PYD tendrá entonces que decidir si puede aceptar que su momento de gloria en el norte de Siria ha terminado y que ahora existe una fuerza muy motivada y competitiva apoyada por Ankara.

En los próximos días, la cuestión más crucial será quien toma al-Bab de las manos del EI: ¿las YPG, apoyado por el PKK, o el ELS, apoyado por Ankara?

Para predecir las intenciones de Ankara, el tipo de unidades militares que utiliza en Siria y sus movimientos militares deben ser vigilados de cerca. No olvidéis, si Ankara despliega un batallón comando a Jarabulus, significará que Turquía estará ahí indefinidamente. Si manda una brigada mecanizada de infantería esperando en la frontera, entonces la intención de Ankara será extenderse hacia el oeste y limpiar esa parte de la frontera moviéndose hacia Azaz via al-Rai. Pero si manda una brigada blindada junto con una brigada mecanizada de infantería sabremos que su siguiente objetivo es al-Bab. En mi opinión, Ankara primero intentará establecer un control total sobre la región de Jarabulus. Prolongando la operación otorgará a Ankara más cartas en la mesa de negociación, por lo que se puede intuir que pretenden quedarse en el norte de Siria a largo plazo.

Mientras, las Fuerzas Armadas Turcas (TSK) han sufrido su primera baja en la Operación Escudo del Éufrates, confirmando las preocupaciones de los expertos de que los enfrentamientos entre las TSK y las YPG son inminentes. El 27 de agosto, militantes kurdos de las YPG, a unas 4 millas al sur de Jarabulus, atacaron dos tanques turcos con misiles antitanque rusos Kornet, matando a un sargento e hiriendo a tres soldados. El TSK respondió con fuego de artillería y de tanques y mandó refuerzos a Jarabulus. Informes sobre el terreno dicen que Turquía continuo bombardeando posiciones de las YPG desde el aire y con artillería el 28 de agosto.

Aunque todavía no se ha confirmado, hay también informes que hablan de un civil muerto a causa de de los bombardeos y ataques aéreos turcos. Turquía ha negado estas informaciones alegando que la mayoría de los muertos son militantes de las YPG refugiándose en aldeas cercanas.

Resistencia Heroica del Yemen al 05-09-2016: Ejército yemení lanza ataque contra tropas saudíes en Jizan


El Ejército yemení, apoyado por las fuerzas populares, ha lanzado un ataque masivo contra los soldados saudíes en Jizan, en el suroeste de Arabia Saudí.

Las unidades militares del Ejército, junto con los comités populares de Yemen, han lanzado varios misiles contra las fuerzas saudíes en la localidad de Abu Madi, en la región de Jizan, ha informado este martes la televisión yemení, Al-Masirah.

Además, las fuerzas yemeníes han logrado destruir un total de seis vehículos militares de Arabia Saudí: cuatro en el este de la base militar de Ain al-Hare y dos cerca de la localidad de Al-Kursi, ambos en el puesto de Al-Jube, en Jizan.

Los ataques de hoy han tenido lugar un día después de que el Ejército yemení atacara en varias ocasiones las bases militares saudíes en el sur de Jizan.

El lunes, los soldados yemeníes lanzaron un misil balístico Zelzal-3 contra la red de distribución de energía de la provincia de Dhahran, en la región saudí de Asir (sur).

Durante la misma jornada, al menos 20 militares partidarios del expresidente fugitivo yemení Abdu Rabu Mansur Hadi murieron y varios otros resultaron heridos como consecuencia de una explosión en la provincia de Mareb, en el este de Yemen.

Por otra parte, cazas saudíes sobrevolaron el distrito de Al Ghayl, en la provincia de Yauf (norte de Yemen), y bombardearon cuatro veces la capital yemení, Saná.

La ofensiva militar contra Yemen fue lanzada por Arabia Saudí en marzo de 2015, en un intento por eliminar de la ecuación al movimiento popular yemení Ansarolá y restaurar en el poder al expresidente fugitivo yemení, Abdu Rabu Mansur Hadi, un estrecho aliado de Riad.

Según las estimaciones de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la cifra de muertos por los 18 meses de guerra saudí contra Yemen ha superado ya las 10.000 personas.


"El cinismo y la sinvergüencería en su máxima expresión: el canciller de facto del Brasil impartiendo cátedra de democracia"

El canciller de Ecuador, Guillaume Long.

Para el canciller ecuatoriano, las críticas de su par brasileño, José Serra, a Ecuador y Bolivia son “el cinismo y la sinvergüencería en su máxima expresión”.

El ministro de Relaciones Exteriores de Ecuador, Guillaume Long, dijo el lunes que, con la destitución de la presidenta brasileña Dilma Rousseff, sus opositores lograron con un procedimiento falseado poner fin a 13 años de un gobierno democrático en Brasil.

Tales declaraciones surgen después de que el canciller brasileño, José Serra, dijera al diario español El País que “Bolivia y Ecuador podrían aprender a hacer democracia con lo que ha pasado en Brasil. Lo de Venezuela es pura provocación”, según una entrevista publicada por dicho diario.

Bolivia y Ecuador podrían aprender a hacer democracia con lo que ha pasado en Brasil. Lo de Venezuela es pura provocación”, declaró el canciller brasileño, José Serrá, al diario español El País.

En su cuenta de Twitter, Long contestó que “la experiencia democrática en el Ecuador nos ha enseñado que el voto del pueblo es soberano”. Resaltó además que en muchos casos, “los ejecutores de esta farsa política enfrentan además, para colmo del cinismo, graves acusaciones de corrupción”.

Para el diplomático ecuatoriano, lo sucedido en Brasil la semana pasada fue un “irrespeto” a la voluntad de los 54 millones de votantes que eligieron a la presidenta legítima Dilma Rousseff. Tras la destitución de la mandataria, Bolivia y Ecuador llamaron a consultas a sus embajadores, mientras que Venezuela retiraba a su representante diplomático y congelaba sus relaciones bilaterales con el país carioca.

Serra, por su parte, llamó a consultas a sus embajadores en Venezuela, Ecuador y Bolivia, lamentando, no obstante, la decisión de los gobiernos de la región que rechazaron el proceso de impeachment contra Rousseff por considerarlo un golpe de Estado y un golpe parlamentario.

domingo, 4 de septiembre de 2016

Historia del conflicto Irlandés, Independencia de Irlanda

El conflicto Irlandés es uno de los entuertos más bravos e intrincado de la historia humana, el cual desató una ola de violencia asombrosa y muy pocas veces vista.

Este conflicto, viejo de siete siglos, tal vez no esté solucionado por siempre jamás, pero últimamente ha entrado en una etapa que nadie, en su sano juicio, hubiera anticipado.

Para entender la ruptura que representa, en la actualidad, este gobierno de Paisley-Mc Guinessess, hay que entrar en el campo minado que es la historia irlandesa, esa que el refrán define como algo que “los ingleses deberían recordar y los irlandeses olvidar”.

El cuento empieza en la Edad Media, cuando el ir y venir de invasiones mutuas comienza a tener una identidad inglesa. Para los tiempos de la primera Isabel, Irlanda ya era un “problema”: los ingleses se sostenían a espadazos en la costa, negociaban y reprimían, hacían la guerra y comerciaban con esas “bandas” incomprensibles de irlandeses.

Pero ya quedaba claro que la gran ventaja inglesa, la temprana organización de un gobierno estable y centralizado, hacía una cuestión de tiempo ganarse la isla. Irlanda, que hace un milenio era un oasis de conocimiento y artes en una Europa barbarizada, nunca pudo unificarse ni muchos menos crear algo como un Estado. Londres sabía que así como ya se había tragado a Gales y estaba erosionando a Escocia, Irlanda sería suya.

El problema de ocupar países fragmentados políticamente (como a Estados Unidos le paso hoy en Irak) es que no saben cuándo rendirse. La historia de los ingleses en Irlanda nunca llegó a ser una de “absorción” ni de “integración”, como lograron hacerlo en la isla mayor, donde los escoceses y galeses se transformaron más o menos en británicos (con vueltas y autonomías, pero en serio). Los irlandeses siempre fueron irlandeses, de lealtad dudosa a la corona, y maníacos del catolicismo, transformado en seña de identidad nacional.

Enrique VIII (imagen derecha), el de las muchas esposas, comenzó una política de reemplazo de población y de cero de tolerancia a las rebeliones, continuada por el republicano Cromwell y por los Carlos, medios bobos pero dispuestos a derramar sangre. Este proceso de ocupación terminó con un curioso nombre, “Plantación”, y fue aun más cruel.

Las tierras se ocupaban con ingleses y escoceses de toda laya y condición social, pero protestantes, y los antiguos dueños morían, emigraban o pasaban a ser peonada. Así nació el exilio irlandés, que solo cesó en 1998. El experimento alcanzó su mayor éxito en algunos condados del Norte, donde los que se consideraban británicos llegaron a ser mayoría y donde con el tiempo se radicó la mayoría de las industrias. El resto del país vivió de crisis en crisis, de rebelión en rebelión, y acabó gobernado directamente desde Londres, como una colonia, al perder su Parlamento propio. La inmovilidad política hizo que tomara siglos algo tan simple como darles el voto a los católicos, la inmensa mayoría del país.

A mediados del siglo XIX, Irlanda estaba superpoblada (cinco millones de habitantes en una isla del tamaño de Entre Ríos) en un equilibrio inestable, quebrada políticamente y siempre al borde de la catástrofe social. Fue entonces que un hongo destruyó casi completamente la cosecha de papas del país. Fue el comienzo de la”Gran Hambruna”. A un siglo y medio de distancia, resulta difícil entender por qué un país entero sufrió una catástrofe indecible por perder una cosecha de un producto. La respuesta es que la papa era, literalmente, lo único que comían los campesinos que vivían en una economía donde lograban alquilar un terreno de veinte por veinte metros para cultivar sus papas y donde el único dinero que se veía era por la venta anual de un chancho. De hecho, del único chancho de la familia. Perder las papas fue perder todo. Murió un millón y medio de personas. Otro millón y medio se fue del país, principalmente a Estado Unidos, pero también a Inglaterra, Australia, Argentina y reinos lejanos del Imperio Británico. Irlanda volvió a tener cinco millones de habitantes recién a fines del siglo XX.

Para 1900, la situación era insostenible y la presión política imponía como mínimo que la isla pasara a ser un dominio, como Canadá, con gobierno autónomo. Los “protestantes” (etiqueta inexacta para los irlandeses que se sentían realmente británicos, aunque no todos fueran protestantes) bloquearon sistemáticamente cada una de las leyes, iniciativas y pedidos de autonomía de la isla. Por Londres ya se había aceptado la realidad cuando, en 1914, comenzó la Primera Guerra Mundial y todo fue al todavía no inventado freezer.


Dos años después, en plena guerra y con cientos de miles de irlandeses sirviendo en las trincheras con los uniformes del rey, los nacionalistas irlandeses se alzaron en armas en Dublín. Duraron una semana, pero estrenaron la bandera tricolor, se inmolaron en una batalla perdida de antemano y proclamaron la República, “en nombre de Dios y de las generaciones muertas”.

Eran una mezcla rara de poetas, estudiosos del idioma irlandés, sindicalistas fierreros, nobles y proletarios, casi todos pero no todos católicos. El ejercito británico los capturó, los juzgó como traidores a la patria en tiempos de guerra y comenzó a fusilar a los líderes. Grave error: Irlanda ama a sus mártires y aunque la abrumadora mayoría del pueblo estaba verde de bronca con los rebeldes, a todo el mundo le cayó torcido que los ingleses los fusilaran. Fue entonces que nació una belleza terrible.

En 1919, ya ganada la guerra, hubo elecciones y los rebeldes, bajo la bandera del partido “Sinn Fein”, ganaron barriendo a todos los partidos tradicionales , más “políticos”. En lugar de tomar sus bancas en Londres, se reunieron en Dublín, se proclamaron como el gobierno legítimo de la República de Irlanda y ordenaron a su brazo armado, el IRA (Ejército Revolucionario de Irlanda) que comenzara el combate contra el ocupante. Como contaban con un inesperado genio militar en el Ministro Collins y como lograron unificar de una vez la fragmentada opinión pública, ganaron la batalla.

Por supuesto que no ganaron militarmente, ya que Gran Bretaña era todavía la mayor potencia del mundo. Lo que lograron los rebeldes fue enfrentar a Londres con la opción de ceder o reprimir en serio, con medio millón de soldados tratando de aplastar una resistencia dispuesta a todo.

El gobierno británico cedió, negoció que Irlanda fuera un Estado Libre (ni República, ni Provincia, ni Dominio) y se cobró la libra de carne: los condados del Norte con mayoría protestantes seguirían siendo ingleses: los irlandeses votaron en un plebiscito tragarse la imposición y así nació esa entidad tan rara, Ulster, o más exactamente, Irlanda del Norte. Al Sur, en el flamante Estado, hubo una feroz y breve guerra civil. Al Norte, en la nueva colonia, se instauró un apartheid de los duros. Mal que mal, hubo paz.

La sigla IRA pasó a ser un sello de duros nostálgicos, vistos como desubicados en un país que se encerró en la pobreza, la censura, el catolicismo preconciliar y la política chica, con la emigración como válvula de escape y la literatura como único destello de originalidad. El espíritu “feiniano” parecía más vivo en los pubs de Boston que en el viejo país.

Así por medio siglo, hasta que en mayo de 1966 dos protestantes bastante pasados de copas le tiraron una molotov a la tienda de un católico en Belfast. Como estaban bebidos no le acertaron al edifico y la bomba entró por la ventana de la casa vecina, donde vivía una anciana protestante que no podía subir las escaleras y siempre dormía en su diminuto living. La bomba le cayó encima, la señora ardió y gritó. Así con “victimas” y “victimarios” protestantes, comenzaron los “problemas”, el eufemismo con lo que se podría nombrar a cuarenta años de guerrilla, contrainsurgencia, represión y asesinatos colectivos.

Después del Domino Sangriento (Enero de 1972) (Sunday Bloody Sunday, como dice la famosa canción de U2), resucitaron de sus cenizas tanto al IRA, la guerrilla más antigua del mundo, como los paramilitares protestantes. Este baño de sangre solo iba a parar en este otro “mundo” en que vive Europa ahora, el “mundo” de la Unión Europea, cuando el muro de Berlín es un recuerdo y los fierros, una suerte de vergüenza tercermundista.

En 1972, el Ulster ya iba en camino a la violencia y con los frenos seriamente pinchados. La misma provincia era una entidad artificial, ni “pato” ni “gallareta”, producto de una rendición a medias y de un triunfo cortado. Los irlandeses nacionalistas le habían ganado su independencia a los británicos de la mano de Michael Collins y después de siete siglos, pero les había alcanzado para ganarla sólo políticamente: el primer IRA forzó a los ingleses a negociar o a ponerse totalitarios, pero no los venció militarmente. Lo que surgió fue una partición de la isla, autónoma –y después independiente- en todo menos en un rincón del Norte donde los protestantes eran mayoría y amenazaban con su propia guerra si no seguían siendo británicos.

Así, en 1922, Irlanda pasó a tener dos parlamentos, uno en Dublín, nacionalista y republicano, y otro en Belfast, bajo bandera inglesa y con el raro status de ser el único rincón del Reino Unido con autonomía parcial. La entidad tenía problemas de nombre -¿Irlanda del Norte? ¿Ulster?- y ni hablemos de la identidad: todos eran irlandeses, pero no como los otros irlandeses.

El Ulster duró unos cuarenta años más o menos en equilibrio, con un apartheid de hecho donde los católicos, sospechosos de nacionalismo, eran ciudadanos de segunda, sin derecho a ejercer ciertas profesiones y con cuotas para los empleos públicos. Los protestantes la tenían cómoda, ya que su mayoría les permitía ejercer el poder sin sobresaltos. Tanto que por medio siglo gobernó siempre el mismo partido, con la misma mayoría de diputados y sin necesidad de pensar demasiado. Los católicos, a su manera, sostenían el sistema por su notable rigidez ideológica. La única política aceptable para ellos era el nacionalismo entendido como fundamentalismo irredento; la patria irlandesa no aceptaba la misma existencia del Ulster, de sus instituciones y su gobierno: los protestantes eran apenas entreguistas, cipayos de los ingleses, peones en un juego de poder dirigido desde Londres. El resultado era que los nacionalistas que resultaban electos para el Parlamento de Stormont (Ulster) no hacían nada. Pero nada de nada: en medio siglo no lograron ni una ley que ayudara a su grey a tener una mejor vida. Y el otro resultado era que la mayoría de los paisanos protestantes, terminaban como fantasmas: nadie pensaba que realmente podían sentirse británicos, que sinceramente pensaban lo que decían, que no querían ser irlandeses gobernados desde Dublín.

Los protestantes no facilitaban el diálogo, presos de sus propios fantasmas. En Ulster todo católico era sospechoso de ser un rebelde peligroso, un tirabombas, y el fundamentalismo protestante era de una grosería rampante. El inefable reverendo Ian Paisley, ya ganaba fama en los años sesenta con sus sermones sobre la “puta de Babilonia” (por la Iglesia Católica) y sus llamados a la violencia armada contra “esos”. Ulster era un lugar victoriano, conservador, rígido, donde los domingos cerraban los comercios, los cines y los bares para que todo el mundo fuera a su iglesia.

Y aun así, la situación se sostuvo hasta la noche tarde del 7 de mayo de 1966, cuando dos protestantes medio mamados encendieron la mecha. Inflamados por Paisley, tapándose la cara con un impermeable y zigzagueando por un callejón de Belsfast, los dos “comandos” le tiraron una molotov a una licorería cuyo dueño era católico. Pero el exceso de cerveza los traicionó: la bomba cayó en la casa de al lado, rompió la ventana del living y le explotó encima a Matilda Gould, una señora de 77 años, lisiada y protestante, que siempre dormía en la planta baja para no subir las escaleras. Lo que bien puede ser descripto como la segunda guerra civil irlandesa arrancó con los gritos de una abuela quemándose viva.

Los borrachos de impermeable eran militantes de la Fuerza Voluntaria del Ulster, UVF, un pequeño grupo de clase obrera protestante que quería luchar contra la “subversión católica”. El grupo emitió un comunicado detallando que los primeros blancos serían “cuadros conocidos del IRA”, pero el festival de matanzas siguió con un homeless alcohólico y católico, y con un chico de 18 años que volvía tarde de trabajar.

Un problema era que, en 1966 era difícil encontrar alguien del IRA en Belfast. La organización acababa de cumplir medio siglo –había nacido de la unión de varios grupos paramilitares para la rebelión de Pascua de 1916, como ejército de la clandestina República Irlandesa – y era un fantasma anticuado, listo para un cambio generacional y viendo cómo grupos de izquierda influidos por las campañas de derechos civiles de Martin Luther King le ganaban la calle. Estos grupos querían trascender la división protestantes-católicos, pensando que los intereses proletarios son comunes, y querían exponer las injusticias del sistema con marchas y manifestaciones sobre temas como vivienda, salud y trabajo. Tuvieron mucho éxito, gracias a la televisión y a la torpeza del gobierno local, que reprimió con gusto todo lo que se moviera y logró que los problemas del Ulster pasarán a la agenda del Londres.

El gobierno británico, para peor laborista, simplemente le ordenó a Stormont que reformara el sistema. Así, hubo anuncios sobre vivienda, voto, empleo y abolición de las viejas leyes especiales que enfurecieron a los protestantes duros. Los grupos de derechos civiles florecieron como hongos, de izquierda y moderados, en su mayoría católicos pero también ecuménicos, todos tomando las calles de pueblos y ciudades, todos sospechados oficialmente de ser apenas “frentes” del IRA. El frágil equilibrio terminó cuando una amplia marcha católica en Belfast (capital del Ulster) fue atacada por cientos de protestantes armados con ladrillos y palos. Hubo cantidades de heridos, gruñidos desde Londres y varias renuncias de los más duros en el gabinete local. El gobierno cayó y hubo que llamar a elecciones.

El voto de febrero de 1969 creó otro país, que se las arregló para llegar a fines de siglo. Los unionistas moderados (todos protestantes por supuesto) ganaron pero perdieron su mayoría automática, ya que los extremistas les armaron bloque propio. La “nueva izquierda” católica barrió a los viejos nacionalistas, cuyo partido prácticamente dejó se existir. Lo curioso es que, debilitado y todo, el gobierno siguió siendo el mismo, igualmente presionado por Londres y dispuesto a reformar el sistema. Los grupos extremistas protestantes, que iban desde patotas de barrio a células políticas, se unificaron bajo el paraguas del UVF, y las bombas empezaron a explotar por todos lados. Tantas, que el gobierno volvió a caer.

Para el verano, la cosa se le estaba yendo de las manos a todo el mundo. El verano es la época más cruel en el Ulster, ya que los protestantes festejan sus viejos triunfos del siglo XVII contra la nobleza católica con marchas provocativas, que por alguna razón siempre pasan por los barrios católicos. En el relativo calor de ese año, comenzaron a llover ladrillos y molotovs sobre los estandartes naranjas de las marchas, que por decenas degeneraron en trifulcas memorables. Los unionistas (protestantes) se encontraron desbordados y la conducción del IRA se desayunó con que los militantes jóvenes de Belfast ya no obedecían las moderadas órdenes de Dublín (capital de la Irlanda católica). La batalla estalló en serio, con muertos, en Derry y Belfast, donde los extremistas protestantes atacaron abiertamente los barrios católicos, protegidos por la policía, y los jóvenes militantes del IRA salieron a la calle a defenderlos con lo que tenían a mano. En agosto, el gobierno capituló y pidió a Londres que enviara al ejército. Las tropas fueron recibidas por los católicos como protectores, con tazas de té y abrazos. Los protestantes comenzaron a armarse en serio. Y el IRA comenzó un debate interno que resonaría en Irlanda por décadas.

Básicamente, la organización de Belfast se cortó sola. Primero, llamó a un congreso a fines de 1969 y por mayoría simple votó aceptar la realidad de Storrmont, asumir que existía Irlanda del Norte. Luego, se dividió cuando los más duros, liderados por Sean Mac Stifan, repudiaron “la entrega”. Los disidentes, entre los que se contaba un joven barman llamado Ferry Adams, no hicieron tiempo de llamar formalmente a un congreso propio, por lo que adoptaron el nombre IRA Provisional. La etiqueta prendió y en los barrios obreros católicos de Belfast comenzaron a aparecer pintadas mostrando un fénix y la consigan, “de las cenizas del ´69 surgieron los provisionales”.

El nuevo IRA era una peligrosa mezcla de dogmatismo republicano –no se negocia, no se participa en política, no se va a elecciones- y de broncas mal digeridas por una vida de opresión. En sus filas andaban veteranos de viejas lides como Billly Mc Kee, fierrero con historia, y pibes indignados como Martin Mc Guinnes. Todos tenían contactos en Nueva York, la ciudad de donde siempre llegaron fondos y armas para la causa, y pronto los arsenales comenzaron a crecer.

Mientras los bandos se armaban y reclutaban, se terminaba el romance con el ejército británico. Las tropas rápidamente se encontraron haciendo trabajo de policías y para junio de 1970 comenzaron los muertos. En los enfrentamientos entre católicos y protestantes, los soldados se ponían al medio, con lo que cobraban de ambos lados, pero más del católico. Para junio, nuevamente verano, los dos IRA –el provisional y el Oficial- comenzaron a atacar al ejército y a defender los barrios católicos. Esta vez no eran palos y piedras, eran armas largas, y las tropas de Su Majestad tuvieron sus primeras bajas en suelo soberano desde la blitzkrieg alemana. El 6 de febrero de 1971, en una emboscada cuidadosamente planeada, Billy Reid, un pibe del Tercer Batallón del IRA Provisional, mató con una ametralladora a Robert Curtiss, soldado raso de veinte años de la Artillería Real. Ese día se cruzó una línea.

Las bajas militares, las decenas de bombas, los muchos asesinatos selectivos, el constante desorden, las batallas callejeras y las huelgas, tanto católicas como protestantes, desbordaron al gobierno y se tragaron al movimiento por los derechos civiles. Para el 9 de agosto de 1971, con el ejército inglés desembarcando diariamente refuerzos, el gobierno decidió “internar” a los provisionales. Ese día, muy de madrugada, se realizaron las primeras razzias en los barrios católicos, con tropas armadas hasta los dientes y con listas de sospechosos a detener sin cargos ni jueces. La operación resultó un una batalla campal y en pocas horas había 15 muertos y 342 detenidos, doce de los cuales fueron prolijamente torturados por una semana en una base de la fuerza Aérea en Ballykelly.

La operación fue un fracaso. Hubo un escándalo en Gran Bretaña por las torturas, el Consejo Militar del IRA dio una conferencia de prensa para mostrar que seguía libre y operando, y la venganza de los provisionales terminó con el saldo de 32 militares ingleses muertos. La espiral de violencia empeoró, con ambos bandos poniendo bombas en bares y locales comerciales, con una alarmante cantidad de niños y hasta bebés muertos. El año horrible de 1971 terminaba con un baño de sangre.

Derry, la segunda ciudad de Ulster llamada Londonberry por los protestantes, se había salvado de lo peor. Menos sectaria que Belfast, los moderados todavía marcaban el tono y a los provisionales les había costado más organizarse. De hecho, recién en agosto de 1971 habían logrado matar a su primer soldado británico. Por eso no llamó la atención que los militantes por los derechos civiles llamaran a una marcha protestando las “internaciones” para el 30 de enero de 1972. Las concentraciones estaban prohibidas, pero el jefe de policía Frank Logan aconsejó autorizar el acto. Por razones que nunca se revelaron Robert Ford, supremo comandante militar británico, ordenó que el ejército frenara la marcha. La decisión había sido tomada al más alto nivel político.

Ese domingo, varios cientos de jóvenes se reunieron en el barrio católico de Bogside para escuchar a los oradores en la “Esquina Libre” de Derry, en el corazón de la zona nacionalista. Todo iba en paz hasta que poco antes de las cuatro de la tarde llegaron diez autos blindados, los notorios “sarracenos”, con “paracaidistas” provocadores. Las tropas bajaron de sus coches, se desplegaron en orden cerrado e inmediatamente balearon a un señor que pasaba por ahí casualmente, John Jonson, que moriría meses después de sus graves heridas. Uno de los “sarracenos” provocadores atropelló a otro hombre y sus conductores se bajaron de un salto, le pusieron los pies encima y lo fusilaron a quemarropa, tirado en el piso.

Esto fue como una señal: las tropas empezaron a disparar con sus armas automáticas para todos lados, desatando un pánico general y ametrallando las casas. La gente comenzó a correr, pero otro regimiento –con el peculiar nombre de Royal Anglicans- había tomado posición atrás y también abrió fuego. Hubo muertos por los francotiradores, hubo muertos por la ráfagas tiradas al voleo y hubo fusilados de rodillas, con las manos en la nuca y frente a testigos. El milagro fue que hubiera solo trece muertos (catorce con el pobre Jonson unos meses después).

La masacre rompió toda posibilidad de que el conflicto del Ulster pudiera ser mediado por Londres, que pasó a ser un actor desorientado, descontrolado y torpe por los siguientes 25 años. Después del Domingo Sangriento (Sunday Bloody Sunday), el ejército británico se encontró como en un Vietnam interminable y de entrecasa, atacado por los provisionales (católicos) y despreciado por “blando” por los protestantes. Lo que era un problema político terminó en una mezcla de guerra de liberación imposible de ganar, conflicto étnico y simple batalla territorial entre bandas. Irlanda del Norte pasó a ser sinónimo de bombas, huelgas de hambre, crueldades y arbitrariedades, famosa por invenciones como el “auto-bomba”, que debutó en las calles de Belfast en la década del setenta.

Para 1995, la situación mundial era otra y pese a las furiosas protestas de Londres, Gerry Adams, notorio líder del frente político del IRA Provisiona y del resucitado partido “Sinn Fein” fue invitado a la Casa Blanca por Bill Clinton en el día de San Patricio. El mismo Adams, que doce años después, es un factor de poder en Belfast y el que piloteo una de las negociaciones de paz más bravas, difíciles y ricas en sabotajes, escisiones y agachadas de la historia humana.

En 1997, a veinticinco años de la inexplicable masacre del Domingo Sangriento, el proceso de paz estaba ganando fuerza y el gobierno de Tony Blair, todavía en ablande, admitía en una nueva investigación que si bien era cierto que algunos manifestantes estaban armados, el ejército había abierto fuego sin provocación. Una comisión llena de lores publicará las conclusiones de cientos de testimonios, y la promesa es que por fin se nombre a los responsables.

En 1998, se firmaba el acuerdo marco que ahora se pone en acción para formar este peculiar gobierno.

La república de Irlanda es hoy uno de los países más prósperos y vitales del mundo, mucho más que su provincia perdida. Toda la isla es parte de la Unión Europea y a nadie le calienta tanto la religión como antaño. Faltaba nada menos, que tener iniciativa política para crear algo que abriera la puertas de un proceso mucho más largo y complicado, el de formar una identidad nueva. Ayudó mucho, el cansancio con la violencia y la evidencia de que las organizaciones armadas de ambos bandos se dedicaban también a la extorsión y el negocio de la “protección”.

Millones de viejas tumbas, protestantes y católicas, se deben estar dando vuelta. Son los abuelos, bisabuelos, tatarabuelos y ancestros de Irlanda, a los que ahora le llegó la increíble noticia: la provincia “perdida”, el Ulster irredento, pasará a ser gobernado por el reverendo Ian Pasley y por Martin Mc Guinness. En el palacio de Stormont, construido en Belfast para que la colonia fuera regida por protestantes británicos, avalan ahora a el líder de los paramilitares unionistas y un cuadro histórico del IRA. No solo que hablan sino que encabezan un gabinete con tres ex guerrilleros y varios sospechosos de defender, con armas en las manos, la versión local de apartheid. Para decirlo en criollo sería como un gobierno compartido entre un Astiz y un Santucho. De tan surrealista hasta puede dar resultado.

La República de Irlanda prosperó de modo increíble, la Unión Europea es una realidad que deja tribalizados a todos los bandos. Y sobre todo, ya nadie aguanta una vida así, de guerra interminable.

La nueva disidencia fue pensar en la paz. Y ahora Stormont no es más la etiqueta del gobierno opresor sino la sede de un gobierno compartido, problemático, siempre en crisis y atado con alfileres, pero que está llamando a elecciones. En Irlanda del Norte, en resumen, se volvió a hacer política y Blair, se pudo dar el gusto, antes de dejar el poder, de asistir en Belfast, a la restauración de la autonomía de Irlanda del Norte con la formación de un gobierno autónomo entre Unionistas protestantes y Republicanos católicos, acuerdo que tuvo en el primer ministro británico a su principal respaldo.


Pablo Salvador Fontana